
Geno me acompañó desde el primer momento de mi embarazo de una manera súper cercana, dándome muchísima paz y seguridad. Platicamos juntas un plan de parto para tener claro cómo queríamos mi esposo y yo vivir el momento de la llegada de mi bebé, desde técnicas de manejo del dolor para el parto hasta los miedos y preocupaciones que teníamos. Esto me ayudó a vivir un embarazo enfocado, feliz y lleno de tranquilidad porque sabía perfectamente cómo queríamos que fuera el gran día y me sentía preparada.
Por complicaciones propias de mi embarazo, finalmente tuve que tener cesárea, pero la asesoría y el acompañamiento que me había dado Geno fue clave para tener una cesárea humanizada.
El seguimiento después del parto fue maravilloso. Muchas veces nace el bebé y todo el mundo nos centramos únicamente en él, olvidándonos de que la mamá tuvo un cambio total de vida, está convaleciente, tiene muchas dudas y lo único que quiere es hacer todo para que su bebé esté bien. El acompañamiento que me dio Geno en temas de lactancia, cuidados del bebé y de adaptación a mi nueva vida fueron clave para que yo pudiera disfrutar con tranquilidad de esa etapa de recién nacido que se va tan rápido. Me sentí apoyada, vista y comprendida.
Ojalá que a nadie le faltara una educadora perinatal como Geno que le brinde apoyo emocional y físico antes, durante y después del parto. 💗 Hoy mi bebé tiene 8 meses, y mi esposo y yo estamos convencidos de que contar con el acompañamiento de Geno fue de lo más bonito del embarazo, parto y postparto.

